A simple vista Kimetsu no Yaiba parece ser simplemente otra serie sombría y oscura alabada por su sangre. Sin embargo es en realidad una agradable sorpresa, que se revela mucho más a medida que avanza la serie.

Mortalidad, hipocresía, perseverancia, empatía y desesperación son temas predominantes en el divertido y a a vez trágico viaje de Tanjiro Kamado. Las innumerables formas en que este viaje podría llegar a su fin son tensas en la mente de quien ponga un ojo en este shounen.

Si hubiera una sola cosa que señalar de Kimetsu no Yaiba, sería su atmósfera. Es un anime que con la suma de todas sus partes te absorbe y no te deja ir. Muy a mi pesar, aunque no es lo peor de la vida tampoco, es por ahí del 9° o 10° episodio cuando las cosas hacen un cambio desafortunado para el atractivo general de la serie. Zenitsu e Inosuke, lunáticos gritones y desagradables que podrías esperar de una serie como Naruto o Bleach. Le quitan hasta cierto punto el enfoque con el que se manejan los primeros episodios, que hacen que el espectador se enorgullezca de su atmósfera.

Esto no quiere decir que todos los personajes secundarios deben eliminarse por supuesto. Aunque ciertamente la serie podría haberse beneficiado de no tener tantos gritos. Para dos quizás tres episodios, esto es algo divertido y hace bien en darle al espectador un descanso de la desesperación. Es una especie de intermedio necesario aunque no es algo que esperaría de toda la historia en adelante.

Si bien esto podría mantener el interés de los espectadores más jóvenes y de los periodos de atención mas débiles. Este contraste como mencione anteriormente aleja al espectador de la atmósfera y obstaculiza un poco la historia hasta el final de los veintiséis episodios del anime. Me quedaría con los mismos personajes pero diferente enfoque.

El Hashira (Pilares) son los mas fuertes que la organización anti-demonios tiene para ofrecer. Tienen para explotar un mundo de posibilidades en cuanto a ataques y personalidad, cosa que no se ha dejado ver mas que en 3 o 4 personajes. Aunque tampoco es que hayamos tenido muchos capítulos para indagar en el tema.

Aun falta mucho que ver en cuanto al antagonista se refiere, aunque me quede anonadado al descubrir su cara muy temprano en la serie, cosa que me parece que va muy bien con la forma de suceder de la serie en general.

Kimetsu no Yaiba es de lo mejor en su clase por unas simples pero poderosas razones. Una es el hecho de que Tanjiro está en un dilema moral porque tiene que ejecutar demonios, mientras protege a su hermana que es también un demonio. Eso hace que albergue sentimientos de simpatía por aquellos a quienes corta. Esto lo convierte en un protagonista muy convincente y humano. Más que muchos de sus iguales en sus respectivos animes.

Otro punto es que empieza como alguien relativamente débil (físicamente), pero el tiempo de entrenamiento hace que sus habilidades parezcan apropiadas conforme avanza. Aunque todavía es lo suficientemente vulnerable como para recibir daño aun de demonios no tan poderosos, incluso al final está perdiendo muchas batallas.

Tanjiro demostrando lo aprendido en la montaña.

Las batallas merecen algunos elogios por su inclusión de heridas. La mayoría de los animes del género tienen personajes que son golpeados casi hasta la muerte. Estos reaparecen como si no hubiera pasado nada mas adelante en la misma batalla. Tanjiro por el contrario se ve paralizado repetidamente por huesos rotos, hemorragias internas y demás. En varias ocasiones su cuerpo simplemente se da por vencido.

Hay un límite en su vitalidad. No puede simplemente levantarse y tomar represalias al máximo poder como lo hacen a menudo otros protagonistas. Si recibe un impacto brutal en la pierna, esta se romperá y no podrá escapar ni atacar a toda potencia.

Cosas como esas son pequeños detalles que hacen la historia mucho más atractiva al no dar por hecho las batallas y considerar un potencial muy real de muerte y fracaso.

El escenario de Kimetsu no Yaiba es una de sus mayores fortalezas, ya que el período inicial de Taisho fue un breve y sombrío aplazamiento antes de la incursión de Japón en el militarismo. Tanjiro y el resto del cuerpo de Demon Slayer lucha contra demonios en lugar de humanos, lo que permite que el combate cuerpo a cuerpo tenga sentido en un entorno donde normalmente no lo haría.

Sin duda es mucho mas interesante y apropiado ver a los personajes empuñando katanas para combatir demonios que cualquier otra arma y algo que le suma es la triste atmósfera de la época que encaja muy bien con la tensión y la desesperación arraigadas en la historia.

El entorno y la atmósfera se ven amplificados por el diseño de sonido cambiante y apropiado para la época. Integran muy bien los instrumentos tradicionales, así como el canto budista que se impregna en la música.

En fin, aunque estoy convencido que el tema de apertura no debería haber sido una canción genérica de J-Pop (Aunque también es buena) y que algunos personajes deberían ser mas efímeros, la música en es un éxito, la historia es un éxito y la atmósfera es un super éxito. Sumando todos los factores Kimetsu no Yaiba es un EXITO.

Espera nuestra galería de personajes clave presentando por primera vez a Muzan Kibutsuji y el Hashira (pilares) los personajes mas fuertes que la organización caza demonios tiene para ofrecer.

Te dejamos el enlace al sitio oficial para que le des un vistazo mas profundo.

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