El universo expandido de DC avanza con la cinta personal del Rey de la Atlántida a pesar de algunos tropiezos con las críticas en sus entregas anteriores. En esta ocasión, se trata de la primer película live-action de Aquaman, encarnado como bien sabemos por Jason Momoa.

La cinta es una historia de origen sobre Arthur Curry, quien se ve obligado a crecer como un chico normal al lado de su padre después de que la reina regresa al reino submarino. A pesar de ello, Arthur conoce sus poderes y constantemente hace uso de ellos.

Previamente, Aquaman fue introducido en Justice League sin embargo, en esta película el personaje luce con todo su esplendor, ya que muestra su rudeza, humor negro y sus fuertes convicciones sin llegar a forzar su camino de héroe, pues cada batalla que enfrenta  lo construye. Además, las escenas de acción y sus coreografías son simplemente geniales, ensayadas y limpias. Todas se sienten muy auténticas. Además su montaje mantiene la atención en ellas todo el tiempo. La fotografía de Don Burguess (Forrest Gump, El conjuro 2) tiene un equilibrio entre los planos, tiempos y movimientos para apreciar perfectamente todo lo que ocurre en cada una de las perspectivas.

A esto hay que añadirle lo bien que se ven las escenas marinas. Logradas a partir de un complejo CGI. Seguramente, no fue una tarea fácil hacer más de la mitad de la película de esta manera, pero el resultado en pantalla es espectacular, ya que consigue presentar a la Atlántida en toda su belleza con sus avances tecnológicos, sus múltiples criaturas, construcciones, barcos hundidos y ruinas submarinas.

En cuanto a la historia, a pesar de las altas dosis de acción, sarcasmo y humor,  hay ocasiones en que la acción se detiene de manera abrupta para presentar capítulos del pasado de Arthur. Y en algunas ocasiones los diálogos rebasan esa delgada línea entre lo desagradable e hilarante.

La interpretación de Amber Heard como Mera es muy buena, su personalidad es justo la balanza que necesita Aquaman para encaminarse hacia su verdadero destino. Por otro lado, está el Príncipe Orm interpretado por Patrick Wilson y, aunque no parece un adversario digno del superhéroe que se nos presenta en esta versión, sí vemos la astucia y crueldad que distingue a este antagonista. Lo cierto es que a Black Manta, interpretado por Yahya Abdul Mateen-II, le faltó más tiempo en pantalla. Su armadura es genial y una copia exacta de lo que hemos visto en los cómics, es el único adversario digno del Rey de la Atlántida.

En relación a los cómics, la película una gran adaptación del arco de Aquaman: War Of The Throne, escrita por Geoff Johns e ilustrada por Ivan Reis en 2012.

Para finalizar, Aquaman es una buena película para presentar a este superhéroe por primera vez en la pantalla grande. Con el giro de personalidad desde su primera aparición, Momoa junto con la dirección de Wan fue la combinación correcta para esta mezcla de sarcasmo, rudeza y humor. La película promete un gran rato de acción, efectos visuales increíbles y un nuevo héroe que podría convertirse en el favorito de muchos.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here